Si te enamoras así del de tu triunfo, pierdes.

Concentrarte en el triunfo que tuviste podría condenarte a vivir una vida limitada. Mejor triunfa, celebra y comienza a buscar el siguiente nivel.

Conocí a una persona que tuvo una fase de triunfo artístico y le reconozco totalmente su trabajo durante esa época, pero evidentemente hoy no la está pasando del todo bien, al menos económicamente, familiarmente y de salud.

¿En que momento se sintió tan cómodo con esa medalla que nunca fue por la siguiente?

Literalmente se viste igual, habla igual e inclusive dice frases que decía en esa época, hace más de 15 años.

Estoy hablando de un caso tal vez radical, pero puede pasarnos, me lo detecté en mi cuando me sentí tan cómodo con lo bien que me va dando conferencias presenciales que no sentía que debía hacerlo en redes sociales. Si esto es en menor escala pero debes estar atento a no colgarte todo el tiempo de tu triunfo por que puede mantenerte limitado.

El mal del triunfo añejo lo veo hasta en algunas empresas, de personas que se cuelgan de sus ventas de hace 1 año, de sus desarrollos que inclusive ya no se utilizan o de ser fundadores y minorizan sus errores actuales o su malos resultados por ese triunfo añejo.

El problema de colgarte de un viejo triunfo es que tu mente se limita a no aprender más.

Lo que no creciendo está muriendo, por tanto reconoce tu logro un rato y ve por el siguiente logro.

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